NOTICIA


04 Feb 2013
Salón Conrad del Vino Fino de Punta del Este... un año más



Cada vez que se empieza a anunciar el salón de vinos del Conrad las expectativas son grandes y la impaciencia aflora. Un salón como éste no es nada usual y hasta ha logrado catalogarse como “único” a nivel regional. Claro, hay que considerar muchas variables: diversidad de vinos -nacionales, regionales y extraregión-, variada gastronomía, lugar -Punta del Este- y época -verano-, y claro, precio -ideal-. Con todo esto, obviamente el Salón Conrad del Vino Fino de Punta del Este se vuelve único. A pesar de todo esto, y tras asistir por séptimo año, la edición número once dejó sabores de todo tipo.

Personalmente, y tras concurrir el viernes 25/enero, se notaba la menor cantidad de asistentes -se podía andar tranquilamente por diversos sectores del salón, salvo las zonas gastronómicas que habitualmente son invadidos al inicio del salón-; la atención de los stand para con los asistentes fue correcta, aunque sorprendió la poca cantidad de “promotoras” contratadas. La ubicación de algunos stands molestó a directivos del Conrad ya que, Saint Felicien por ejemplo, con su “escalinata-tarima”, eran usadas por los “degustadores” para descansar -punto en contra para Conrad por no disponer de zonas de relax-. El ingreso a periodistas y prensa especializada se vio retrasada por la llegada tarde de las acreditaciones; además, los incómodos y groseramente grandes folletos descriptivos también fueron entregados tarde en la “apertura de puertas”.

Sobre los vinos, en esta oportunidad fueron pocos los degustados; “nada nuevo en el horizonte”. Igualmente, de lo testeado (unos 20), se destacó: para público joven, que se inicia, el frizante “Spritz” (leves burbujas, con toque de “ralladura de naranja caramelizada” y presentación muy juvenil; algo elevado de precio); en espumantes, el italiano “Ruggeri Prosecco” (elegante, delicado, burbujas finas y suaves, casi cremoso); a su lado, un Asti de Saracco elegante y dulcemente atractivo; ambos para un público medio-joven. Los vinos para conocedores fueron: Santos Beck Gran Malbec (vale esperarlo unos años más) y Tomas Achaval “Nomade” (Malbec 2008); ambos muy buenos vinificados. ¡¿Y los nacionales?! El año recién empieza…

Sobre los stands, llamó la atención la poca -por no decir nada- variación de un año a otro, y en algunos casos la mala ubicación. A tener en cuenta para 2014 si es que buscan una recordación en la mente de los asistentes, que son muchos.

La gastronomía mostró su disminución en la oferta entre 2012 y 2013: acotadas variedades cárnicas, fiambres en abundancia y postres elementales, entre otras variantes que brillaron por su ausencia (sushi, por ejemplo). Ahora, al considerar el precio del ticket, el cual se ha mantenido casi invariable a través de los años, la oferta-servicio brindado por el Conrad continua al firme, y con calidad insuperable.

A pesar de las críticas “constructivas” que año a año se llevan “todos puestos”, lo bueno es continuar con un evento de tal magnitud anualmente; eso sí, que se revean algunos detalles. Además, hay que tener presente las complicaciones turísticas que vivió esta temporada en especial. Quizá la 11va. edición no acertó en algunos aspectos y en otros fue una pegada; a pesar de ello, el Salón Conrad del Vino Fino de Punta del Este cumplió una vez más, quizás más para conocedores experimentados que jovenes principiantes

Rodney Chacón