NOTICIA


11 Feb 2013
El clima y el vino. Bonnardot disertó y alguno la esuchó


El pasado 29 de noviembre, la Alianza Francesa organizó en sus cómodas instalaciones, la conferencia denominada “Clima y Viticultura-Brisas de Mar y el impacto climático sobre las vides”, y la cual tuvo como conferencista invitada a la Doctora en Climatología de la Universidad de Bourgogne (Francia) Valérie Bonnardot.

Con traducción en simultánea y ante la presencia de una treintena de asistentes, la joven doctora Bonnardot disertó sobre los efectos de las brisas marinas sobre vides próximas a recursos acuáticos. Las plantaciones ubicadas en la zona de la Bahía False (Suroeste de Sudáfrica), fue el caso disertado.

Lo más destacado versó sobre la conveniencia de tener plantaciones próximas a fuentes naturales de agua (océanos -el presente caso-, ríos, arroyos, lagos, etc.). El beneficio en sí radica en el “refrescamiento” que ejercen las brisas (corrientes de aires) sobre las vides.

Las brisas se suceden por efecto de las corrientes ascendentes de aire caliente. El aire de mayor temperatura sube mientras que los más fríos quedan a nivel del suelo; con esta condicionante natural, a medida que el aire caliente sube el vacío que deja debe ser ocupado por otra masa de aire, es aquí donde arrastra (succiona) el aire frío a nivel del suelo y así se genera una brisa. 

El caso de la doctora Bernnardot, un estudio realizado por varios años en la zona de la Bahía False (suroeste de Sudáfrica), las horas diurnas brindan una brisa del mar hacia la tierra refrescando las vides del calor intenso de la tarde (10 a 17hrs., aprox.); por la noche, el efecto se invierte y es el mar que libera su calor elevándose y arrastrando (succiona) el aire proveniente de la tierra. Este efecto brinda frescura (de día) y humedad (por la noche) a las vides.

Si la geografía fuera la de un valle (montañas), el calor ascendente es el liberado por la ladera de la montaña donde impacta el sol y succiona el aire fresco de la zona que no es reflejada por aquel. La diferencia de esta acción en valles es que al final de la tarde se queda acumulado en el fondo del valle parte del aire aun calentado y encima se apoya el frío que desciende provocando neblina ocasional.

Al tener presente la variabilidad climática que hoy día deviene en el aumento de la temperatura, las brisas naturales marítimas son una herramienta muy económica al momento de pensar en cómo proteger los cultivos a futuro; también se tendrá presente según lo que se busque lograr como producto final. Para el caso de las vides, las brisas “refrescan” las plantas y sus frutos tras el intenso calor de los días veraniegos. Como es habitual, los racimos de las vides son cosechados casi al final del período estival y la concentración de ellas dependerán de la intensidad de la temperatura, además de las constancias en las lluvias -cuanto menos mejor-.

Valérie, ha observado el gran beneficio que otorga estar próximos a recursos acuíferos. Según sus datos, durante las horas de la tarde (cuando se suceden) las brisas oceánicas (en la Bahía False) refrescan las vides,  siendo su sentido desde el océano hacia las plantaciones (tierra) y, por ser zona elevada (va de 0 a 1.400 m.s.n.m. en unos 40 km.), termina elevándose y volviendo hacia el mar por arrastre de las corrientes térmicas, iniciando su ciclo nuevamente. En horas de la noche, el ciclo se invierte (brisas desde la tierra hacia el mar). Estas acciones hacen que la vid se refresque durante horas de la tarde y reciba la humedad necesaria durante las horas nocturnas.

Según Valérie Bernnardot, con apoyo de los enólogos que colaboraron en el estudio, el resultado final que se observa en los vinos que salen de plantaciones como esta, es un vino con similares aromas aunque más desarrollados. Asimismo, los vinos que indican una procedencia de geografía próxima a zonas costeras, se asocian a vinos de calidad, además de ser una acción muy positiva para zonas de producción muy cálidas (altas temperaturas provocan estrés a la fotosíntesis).

Tras recorrer desde Punta del Este hasta Colonia, la doctora Bernnardot considera que Uruguay tiene similares características geográficas que Sudáfrica, y bien se podría aplicar un estudio como el comentado y que la Facultad de Agronomía está realizando en la actualidad.

Ante la pregunta: “por nuestra ubicación los vientos vienen del este y no del oeste como el del caso comentado (Bahía False)”, la doctora dijo: no incide, donde haya un recurso acuático siempre habrá una brisa marítima. Y, para la interrogante de: “si lo ideal es trasladar las vides hacia la zona costera en virtud del establecido aumento de la temperatura”, la doctora confirmaba: es así; en Sudáfrica las nuevas vides se están plantando cerca de la costa; igualmente, antes de hacer esto hay otras medidas que se pueden adoptar para proteger a las plantas del incremento de la temperatura.

Rodney Chacón