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NOVIEMBRE 2013





HISTORIAL DE NOTICIAS
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24 Nov 2013
Las Brujas ...de Artesana


El hechizo de "Las Brujas" es inevitable; te atrapa y no te suelta. Más aún si en dicha localidad continúan haciendo elixires y embrujos que dejan encantado a cualquier mortal. Tal es el caso de Artesana, con sus vinos y nueva barbacoa.

El viernes 22/noviembre, "las brujitas" de Artesana, acompañadas de sus secuaces jefes, hechizaron a todos los que se animaron a cumplir con la invitación a inaugurar el nuevo lugar de hechicería: la barbacoa de la bodega. Sumando un excelente cátering, muy buenos vinos, un atardecer espectacular, muchos amigos y muy buena onda, el embrujo quedó hecho.

Recuerdo la primera vez que conocí Artesana (por diciembre de 2011), ubicarla me fue difícil. Mi intención por entonces era participar del evento que co-producía el Sommelier y comunicador Daniel Arraspide junto a "las brujitas" responsables del vino de Artesana, las enólogas Analía Lazaneo y Valentina Gatti. Tal fue mi extravío que llegué hasta el parador Tajes -algo me decía que no siguiera intentando-. Enseguida di la vuelta y continué por otra ruta, hasta el final de la ruta 46, la que cruza Los Cerrillos. Ya no había marcha atrás, quería llegar, y solo me restaba la última opción: recorrer la 49, y así lo hice, hasta que se transformó en la 48 -ya faltaba poco para caer en el embrujo-. Cuando llegué, a mitad de camino del plato principal, ya "las brujitas" habían encantado a todos. Y, como gran inoportuno de película, fueron a mi captura; y caí. Me hechizaron; y no puedo sacarme el embrujo de Artesana.

En aquel entonces, la bodega Artesana prometía mucho; ya en ese momento lograban cumplir muy bien. La bodega comenzaba a mostrar su proyección; los lagares dejaban espacio para intercalar mostrador y estoqueo, y permitía un espacio apartado y refrigerado -con puerta/vitrina por medio- para algunas pocas barricas. Los árboles próximos a la vides, por entonces aportaban sombra a los distintos eventos que se sucedieron a posterior.

Hoy, dos años después de aquel primer evento en Artesana, la bodega está más que preparada para oficiar como sede de grandes eventos y ser parte de recorridos enoturísticos. En las primeras charlas enoturisticas realizadas en Las Piedras, en octubre pasado, uno de los principales disertantes, Roberto Labandera, Jefe del Servicio de Cooperación al Desarrollo del Ayuntamiento de Vilafranca del Penedès (España), sentenció que la Ruta 48, hacia Las Brujas, es la ruta ideal para realizar un camino enoturístico. Y tal parece, las brujitas Analía y Valentina lo tomaron muy en serio.

Lo último de Artesana, la barbacoa, insumió unos cuantos miles de dólares, unos pocos meses de obras y grandes ideas del Arq. Javier Borgno. Con diseño modernista, minimalista y colores refrescantes, la barbacoa se permite disfrutar tanto de día como a la noche, con poca o mucha gente, y con buenas preparaciones gastronómicas que bien se pueden lograr en el horno, la parrilla o en la mesada lateral integrada. La gran barra delante de la mesada complementa muy bien para acodarse gratamente y disfrutar de la vista panorámica del viñedo y de Montevideo a la lejanía. Tan solo faltó un sencillo telescopio para husmear la nocturna ciudad y, de sumar unas banquetas y una decorativa piscina, el paraíso dejará de ser una imagen mental. 

Seguramente, "Las Brujas" está -y están- preparando su mayor hechizo.

Rodney Chacón



 
11 Nov 2013
Crónica/Tour Gastronómico - Parte III: por la vuelta



Las almohadas gardelianas -el hostel estaba en San Telmo, y el tango abunda allí-, permitieron una placentero y relajante descanso. El domingo regalaba una mañana esplendida y daban ganas de disfrutarlo desde bien temprano. Así que rápidamente, ponemos jeans, remera, calzado y polar, y arrancar.

Antes de darle con fuerza al tanguero barrio y su afamada feria -cada vez más extensa-, que ya empezaba a tomar color (eran las 10am, aprox.), había que desayunar, suave claro ya que la idea era almorzar en lo del "Lele", el reconocido "cocinero" de "Café San Juan". Así que tras una corta recorrida de unas cuadras, y tras pasar por frente al restó clásico de Café San Juan (Av. San Juan, entre Bolívar y Defensa), el café "La Poesía" (Perú y Estados Unidos) vino de maravillas. 

La CPPHC (Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico y Cultural, de la Buenos Aires), entidad que se encarga de coordinar la preservación, promoción, divulgación y difusión de aquellos bienes tangibles e intangibles que constituyen el Patrimonio Histórico Cultural de dicha ciudad, el café La Poesía es uno de los tres que hay en San Telmo. En el mismo, lo ideal es ir a desayunar (o merendar), allí uno se siente transportado a épocas de oro del añoso barrio porteño. En nuestro caso, y ya siendo las 11 am, tan solo yo pedí un tostado (sándwich caliente) y un cortado, y que vino acompañado de 4 simpáticas porcioncitas de bizcochuelo espolvoreado con azúcar impalpable. El costo de esto, tan solo 31 pesos argentinos (unos 90 pesos entonces).

Para el mediodía apenas faltaban unas "veinte marquitas", pues así lo indicaba el reloj de agujas. Las muy serviciales mozas nos trajeron la cuenta y muy amablemente les dejamos propina acorde (10-15% del valor cuenta). Tras atravesar la puerta esquina, el sol golpea fuerte la cara, y los lentes de sol protegen justo a tiempo. A media cuadra está Café San Juan-La Cantina (Estados Unidos y Bolívar), hasta allí fuimos. Incrédulos los "paseanderos", apenas atraviesan la puerta de ingreso la moza avisa: -¿Tienen reserva?, a lo que acotamos: -No. Quizás te sobre algo en la barra. -Sin reserva no tengo lugar. Ofuscados algunos, tranquilos los otros, nos retiramos pacíficamente. Por lo menos, mi compañera, amante de su estilo, muy contenta se retira con el recuerdo del saludo mañanero del "Lele", a través del vidrio y desde la barra, previa apertura. Por lo menos lo vio y mi preocupación se aplacó.

Como si un tango fuera, la esquina tristezas le trajo al cantor. Lo ofuscado de algunos, a flor de piel resaltó. Y mi compañera y yo, buscando comprender y tratando de entender, como Mafalda, en Chile y Defensa sentada, "paren el mundo que nos queremos bajar". 

El día igual brillaba para dar batalla, y la guerra no estaba perdida y aún faltaba más de un día. El cuarteto siguió en duetos: unos con sonetos siguieron disfrutando contentos y los otros, a Monte-Vide-Eu directo.

Según mis cálculos, la feria de San Telmo crece a razón de una cuadra cada dos años. Cuando comencé a recorrerla, por el 2002-2003, la calle Defensa -donde la feria- empezaba en Av. San Juan y continuaba hasta un poco más de Av. Independencia, hoy ya supera Belgrano (unas 5-6 cuadras más). Una feria de antigüedades increíbles, música, artistas, comida, ropa, artesanos... todo está allí. A gusto personal, lo único que me llevo son artesanías útiles, y visito el añoso -y decaído- almacén de bebidas que está pegado al Viejo Mercado. Allí se puede encontrar excelentes bebidas importadas, únicas, y a precios muy convenientes.

La tarde iba agotando y el sol no paraba de dar sus brillantes latigazos. Los restaurantes atestaban de gente y la parrilla abundaba por doquier. Tras tanta comida del día anterior, y a base de carne, lo que menos buscamos fue eso. Y pasta... muy pesado. Recorriendo cerca del hostel, donde nos alojamos, un clásico de Buenos Aires cruzábamos: un súper chino. ¿Por qué no? Salvo el idioma que se resumía a dos palabras y un valor: hola y bolsa, y pesos...; lo demás era como "la mar en coche".

La terraza del hostel, en un segundo piso, permitía relajarse y disfrutar de la visual del barrio y de la gente caminando. Mientras, las fetas de jamón, queso feteado y trozado, maní, papas, alfajores y un vino -obvio-, las 15 horas arrancaron de maravillas. El lugar, la buena compañía -mi amada compañera-, la picada gastronómica y un buen vino (Las Moras, Syrah 2012), "no tiene precio; para todo lo demás, el lector sabrá con qué pagar. Igualmente, decimos que la picada y el vino, no superaron los 150 pesos argentinos. 

Las 16.30 indicaba que una siesta andaría bárbaro. La alarma del reloj indicaba que eran las 19 horas. Una nueva caminata empezaría y recorrer el centro porteño, un domingo a la tarde, iba perfecto. De Carlos Calvo hasta Av. 9 de Julio, donde el subte, son unas 5 cuadras. Tras abonar 1,75 pesos argentinos, nos acercamos rápidamente a Florida y 9 de Julio; a caminar. Primero para un lado, luego para otro; vuelta, reversa...

22 horas. Agotados, y teniendo el "Paseo la Plaza" (Corrientes y Montevideo) en nuestras narices, optamos por entrar y ver que había. "Oye chico" fue el lugar justo para descansar, charlar, tomar y picar algo, y escuchar un poco de música cubana. Aquí, el muy servicial mozo de origen cubano nos convencía de quedarnos a bailar su música, por el agotamiento optamos por dejar para otra vuelta; eso sí, los mojitos muy bien preparados y la picada nocturna (salamín, queso, aceitunas, jamón, pimientos, tallos de... de...) lo aceptamos de grata manera. Esto rondó 80 pesos argentinos (240 uruguayos). Ya la medianoche se acercaba y el día siguiente ameritaba también disfrutarse.  

El lunes amanecía también espectacular. Los porteños de un lado al otro, como hormigas, deambulaban con sus mentes en su día. Av. Córdoba mostraba la locura bonaerense. Otros, en cambio, se les notaba su cara de turista deleitado (eran vacaciones de julio). De paso por la basílica Nuestra Señora del Rosario, un rosario con gusto comprábamos -quizá fue por esto que días atrás me ayudó a sobrellevar un siniestro frente a la capilla Nuestra Señora del Carmen, en San José, pues el rosario custodiaba la palanca de cambios-. El mediodía, nuevamente puntual, avisaba que la hora del almuerzo andaba merodeando. De paso por la segunda mejor librería del mundo según The Guardian (11/enero/2008), El Ateneo (Santa Fe y Callao), y sabiendo de la existencia de su escénico restaurante, no dudamos en almorzar allí. Pollo grille con puré de zapallo y ensalada, para dos, con copa de vino tinto (Las Moras, Malbec 2012) y blanco (Las Moras, Viognier 2011) y agua (Villavicencio), y disfrutar de amenas lecturas, el Ateneo se deja disfrutar y deleitar. El costo 220 pesos argentinos los dos, unos seiscientos uruguayos.

El resto de la tarde vino con recorrido por Buenos Aires Design (Pueyrredón y Libertador, detrás de Cementerio de Recoleta) y disfrute, nuevamente, de los "coffees" de Sturbucks. Y tanto nos gustó el del sábado que repetimos la vuelta. 

Las 20 horas indicaba que el regreso a la ciudad oriental estaba próximo. En virtud de las vacaciones, y la inmensa cantidad de uruguayos en Buenos Aires, la única opción de retorno era la más extensa: por ómnibus de línea internacional, CAUVI. 

Tras regresar al hostel por nuestros bolsos, trasladarnos hasta Retiro en taxi (unos 60 pesos argentinos), y hacer embarque en una de los últimas boleterías de la larga terminal bonaerense, nuestro agotamiento solo pedía subir al coche y descansar, algo que solo logamos tras pasar la valla separadora (por ser viaje internacional), y no sin antes avisarnos la funcionaria que a partir de agosto pedirán los permisos de ingreso en Migraciones (algo que no teníamos encima y que, MAL CREÍMOS, se nos había quedado nuestro ofuscado amigo que retornó días antes).

Ya encima, sentados (siempre del lado del guarda), relajados y distendidos, y saliendo de la darsena el micro, tan solo nos miramos sabiendo que otros recorridos haremos a futuro. Eso sí, pactamos que siempre solos.

Rodney Chacón

Parte I - http://www.barricasclub.com/news.php?mesSeleccionado=8&anioSeleccionado=2013#330

Parte II - http://barricasclub.com/news.php?mesSeleccionado=9&anioSeleccionado=2013#338



 
02 Nov 2013
La Editorial - Q.E.P. (no) D.


El día de los difuntos, 2 de noviembre, es una fecha "celebrada" -por decirlo de alguna manera- en países latinos, principalmente. La finalidad: recordar a quienes ya no están.

Así como pasa con los mortales, también pasa con las empresas. Año a año dejan de existir varias que supieron albergar empleados, jefes, dueños, productos, intangibles, muebles, inmuebles y un sinfín de elementos que hacen a toda empresa. También dejan de existir los aportes, impuestos, sueldos, beneficios, ganancias, descuentos y un montón de etcéteras que hacen mover la economía de cualquier país; por ende, es algo sentido por cualquiera que dependa de aquellas. Claro que, su fecha de recordación para estos casos posiblemente sea 31/diciembre, por temas contables.

CALVINOR es un posible y claro ejemplo. La añosa bodega norteña (de Bella Unión), tras haberle dado la C.N.D. (Corporación Nacional para el Desarrollo) un apoyo económico a los actuales propietarios (Gerardo Bruzzone, José Sciutto y tres socios más), llega a un 2 noviembre con una solicitud de concurso pedido en marzo pasado (se declaró su apertura el 10 de abril) tras ya no soportar su pasivo (al 31/12/2010) de casi 50 millones de pesos y 570 mil dólares (casi 3 millones de dólares de deudas), y con altas posibilidades de ser liquidada en los próximos meses. Además, con denuncia penal formalizada por el juzgado concursal según irregularidades comentadas por I.NA.VI.

Por otro lado, un conocido enólogo de Santa Lucía, días pasados nos acotaba con firmeza "cada vez hay menos bodegas; las chicas cierran ya que no le dan los números y optan por dedicarse a otra cosa". También nos actualizaba un informe que realizamos para un privado durante 2012 (eran 300): "actualmente en Uruguay quedan poco más de 210 bodegas, dato de estos días", acotaba. 

I.NA.VI., que es la organización paraestatal (institución de apoyo estatal e independiente de la Administración Pública) que regula todo lo referente al sector vitivinícola, hace lo posible por tratar de revertir la situación, por lo menos lo concerniente al vino. José Lez, su presidente, durante las primeras jornadas de Enoturismo realizadas en Las Piedras en octubre, acotaba sobre los viajes que se iban a realizar en pos de colocar vino uruguayo -sin excepción, vinos de mesa y finos- en el exterior. Países latinos como Bolivia, Chile, El Salvador y Venezuela; o europeos como Francia y Holanda (Ámsterdam, con expos de vino a granel), lo recibirían con dicho fin.

I.NA.VI. se mueve. Mejoró su comunicación (aunque su publicidad no gane premios); implementó una certificación para bodegas participantes de catas solidarias (es publicidad de bajo costo para las bodegas); Lez sale más al exterior; colaboraron con las nuevas charlas de Enoturismo, entre otras acciones más que hace fomentar el consumo de vino a nivel nacional y extranjero. Y parece estar ganando pues, según su web, a setiembre/2013 la venta de vino nacional en el mercado uruguayo trepó a casi 50.5 millones de litros vendidos de un stock de 112.6: de litros, casi un 10% más que los últimos tres años anteriores en igual período: 2012, 46.5:; 2011, 50.7: y 2010, 51.8:, y que venían en constante caída.

El Instituto Nacional de Vitivinicultura está logrando revivir "el muerto" que presidencias anteriores han dejado en CTI; aunque aún falta. Para darle un shock y revivirlo de una vez, los bodegueros deberán unirse en pos de un turismo distinto, aggiornado; crear nuevos productos para nuevos consumidores que optan por variantes de la competencia (vodkas y cervezas saborizadas, tragos, etc.). Y también de que ellas mismas, las bodegas, para que mejoren su comunicación y acciones en pos de un servicio y producto acorde para un consumidor cautivo que busca calidad y precio, además de servicio; y otro, nuevo consumidor, avido por experimentar productos actuales, renovados, nuevos. 

También sería de gran ayuda la colaboración del Ministerio de Ganadería (I.NA.VI. depende de éste) en cuanto derivar la importación de vinos solamente a bodegueros y, quizás también, la DGI y BPS ya que, cuando los números no dan y los impuestos siguen llegando como el día que se estuvo de maravillas, la empresa toma la decisión de "autoeliminarse". 

Tan solo es cuestión de evitar, de alguna forma, futuras lapidaciones empresariales con la inscripción Q.E.P.D.

Rodney Chacón







EVENTOS


En breve informaremos más y nuevos eventos.


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